Las dos pasiones de Ángel Cepedano

Es una sensación que solo un surfista puede experimentar y a la vez explicar. La perspectiva de las olas que te da estar dentro del mar es única. Ver pasar una ola al lado de ti, o mejor, verla por dentro son momentos que se quedan grabados en la retina, aunque no perduran para siempre. ¿No perduran? En algunos casos estos recuerdos sí se pueden plasmar y Ángel Cepedano Vitini (Cádiz, 1969) es el mejor ejemplo de ello. Este artista gaditano ha conseguido compaginar a la perfección sus dos pasiones, el surf y la pintura.

Hace algunas semanas conocimos de su obra al participar en una exposición con dos de los colaboradores de Surf Actual, Lolo Picardo y Alfonso Vázquez, así que nos pusimos en contacto con él para conocer algo más de su trabajo, su trayectoria y sus propias impresiones como surfista.  Desde hace años lleva trasladando a los lienzos las magníficas olas de la costa gaditana. Hoy atiende la llamada de www.surfactual.com para hablar de pinturas y surf.

Más de 30 años en el agua lo avalán como surfista, pero ¿qué fue antes la gallina o el huevo? “Empecé a surfear cuando tenía quince años, pero me dedico a la pintura desde mucho antes. Mis padres me apuntaron a unas clases y con un profesor comencé a aprender la técnica. Lo de surfear llegó porque comencé junto a mis hermanos, empecé con quince y tengo cuarenta y cinco… Antes hacía cómics relacionados con el surf, era como una afición. Ya con 17 empecé a trabajar en un taller de tablas de surf, a fabricarlas y, como es lógico a pintarlas. Cuando se acabó aquella etapa empecé a estudiar en la Escuela de Arte de Cádiz en la especialidad de Diseño Gráfico y Dibujo Publicitario. Fue entonces cuando enfoqué mi vida hacia la pintura a un nivel más profesional. Hice mis primeras exposiciones y a vender mi obra. Hoy en día ese es mi modo de vida”, explica justo antes de comenzar una de sus clases.

Como cualquier artista, la creación siempre va por rachas, así que su trabajo también le permite tener suficiente tiempo para surfer. “No me dedico todo el día a pintar porque esto es una cuestión de inspiración, con el tiempo y las ganas. Esa es la combiación que se tiene que dar y la forma en la que realmente produces más. Después he seguido los pasos de mi maestro. He cogido a gente que considero que tiene actitudes y les enseño la técnica. Dependiendo de la demanda o el momento, me dedico más una cosa u otra. Me he dado cuenta que las cosas que hago relacionadas con el surf son algo extensible a otra personas en el mundo. Hay muchos como yo que compatibilizan las dos aficiones. Igual afronto ilustraciones, que pinturas de un tipo más figurativas”, afirma.

Sus cuadros de playas y paisajes costeros han ido evolucionando, quizá también influidos por la propia mejoría que ha experimentado él mismo surfeando. “Al principio pintaba las playas de Cádiz sin pensar en el surf, pero luego se me ocurrió la idea de plasmar esos paisajes con la particular perspectiva desde dentro del tubo de una ola. En mis cuadros tienes la perspectiva de la playa de Camposoto, de Cádiz, Caños de Meca o el Faro de Trafalgar desde dentro de una ola”.

 

Intento que el que observa la pintura se sienta como el surfero, tanto como protagonista como observador.

Ángel Cepedano

Todo aquel que haga surf es consciente de que las imágenes que uno percibe dentro del agua son efímeras, y se olvidan con el tiempo, así que es complicado recordar una ola en concreto. Ángel Cepedano también ha adaptado su técnica a las circunstancias. Además de la propia inspiración, se ayuda de la tecnología. “Hay veces que desde el agua hago fotografías. Me gusta el kayak y suelo tomar muchas imágenes de la playa desde dentro del mar. La perspectiva varía según desde dónde tomes la imagen. No es lo mismo ver una imagen a ras de agua a verla o imaginarla desde fuera. Es frecuente guiarse con la fotografía, aunque yo podría tomar una libreta y dibujarte perfectamente el Faro de Trafagar, o cualquier otra playa de Cádiz de memoria. Hay detalles que identifican las zonas, pero la fotografía ayuda. Además, si veo una fotografía de cualquier ola que me guste puedo aprovecharla para tomar esa gama de colores y resolver una pintura. Lo tienes a mano. Sin embargo, hay cuadros que son un poco surrealistas, pero a la vez identificativos, por ejemplo una serie de líneas perfectas. A veces no se pintan las cosas como son, sino como la imaginas”, apunta.

 

Paisajes, playas, tubos, rompientes y olas; pero ¿y los surfistas? No hay una figura humana en esas olas con las que recorre el litoral gaditano. La explicación es simple. Ángel Cepedano invita al que observa sus cuadros a imaginar, a que tome parte en la obra y se sienta como ese surfista que tiene esa magnífica perspectiva. “No pinto a los surfers porque lo que traslado es la imagen que ve el surfero, bien desde dentro del tubo, desde abajo o desde un lateral de la ola. Intento que el que observa la pintura se sienta como el surfero, tanto como protagonista como observador. Si metes algo figurativo, cambia el estilo. Si meto a un surfero, cambia la idea”, explica este local de la playa de Camposoto. Por allí lo encontraréis dentro del agua, o fuera con sus pinceles.

 

Fotografías de Lolo Picardo.




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